¿Podría Ser Peligroso un Nivel de Colesterol Demasiado Bajo?

Un nivel de colesterol demasiado bajo –por debajo de 160 mg/dL- podría ser peligroso. Estudios recientes en las Universidades de Minnesota y Michigan revelaron que las personas con niveles demasiado bajos de colesterol tienen una probabilidad dos veces mayor de sufrir hemorragia cerebral, de padecer enfermedad pulmonar obstructiva crónica o de cometer suicidio. También tienen una probabilidad tres veces mayor de contraer cáncer de hígado, y cinco veces mayor de morir por alcoholismo. También se ha establecido una relación entre los niveles bajos de colesterol y el cáncer del colon y el daño hepático

Un resultado por demás sorprendente fue aquel encontrado en la Universidad de California, donde se determinó en un estudio que un 16% de los hombres estudiados de setenta y más años con colesterol por debajo de 160 mg/dL mostraron signos de depresión, de leve a grave, mientras solo un 3% a 8% entre aquellos hombres de la misma edad con niveles de colesterol normal.

¿Cuál podría ser la explicación de estos resultados?, probablemente la respuesta la encontremos en la estructura química de la célula.

Las células de nuestro cuerpo están formadas por dos fases: una acuosa y otra grasosa. En la fase acuosa encontramos una gran proporción de agua y sustancias disueltas como proteínas, carbohidratos, minerales y vitaminas que hacen posible las funciones vitales de la célula. La fase grasosa es una capa que rodea a la fase acuosa, la cual está formada de triglicéridos y colesterol . Esta envoltura de grasa protege al contenido de la fase acuosa en perfecta armonía como se aprecia en la imagen.
Fase acuosa celular

La fase acuosa guarda sus valiosos nutrientes gracias a la capa de grasa que la envuelve, por consiguiente cuando la concentración de colesterol baja a límites riesgosos, la estructura de la fase grasosa se afecta produciendo deformaciones similares a “hoyos”, a través de los cuales encontraría una salida la fase acuosa, lo cual tendría efectos tan nefastos como la misma muerte celular. Si asumimos que nuestro cuerpo está constituido por millones de células la magnitud de la consecuencia por un valor inadecuado de colesterol explicaría las dolencias encontradas en los estudios de las Universidades de Minnesota y Michigan, principalmente aquellas relacionadas con el cerebro y el hígado, quienes son órganos conformados por una fase grasosa importante.

Para llevar los niveles de colesterol bajos a valores saludables, la terapia indicada está basada en la alimentación, concretamente los especialistas en nutrición recomendamos para la dieta típica del mexicano promedio:

Enriquecer el consumo de grasas saludables como son el aceite de olivo y canola, el aguacate, el pescado grasoso (salmón, sardinas, atún), las oleaginosas -como nueces, almendras, nueces de la India.

  • Consumir en la medida de lo posible ajo crudo o comidas con el ajo como ingrediente principal.
  • Consumir diariamente porciones adecuadas de leguminosas (frijoles, soya, lentejas, habas).
  • Eliminar el consumo de aceite de maíz o cártamo.
  • Disminuir considerablemente el consumo de leche y carne con sebo.

Para agregar o aumentar o eliminar un alimento de la comida diaria lo más recomendable es consultar a un especialista en Nutrición, para que se realice en una porción y frecuencia adecuada y no afecte el peso corporal.

  • Consumir salmon y sardinas
  • Aumentar las porciones de frutas y verduras diarias.
  • Disminuir el consumo de avena como posible remedio efectivo.
  •  Consumir por lo menos 2 veces por semana salmón y sardinas.
  • Cambie a consumo de de aceite de canola y/o oliva si suele usar aceite de maíz o cártamo, margarina o manteca vegetal.

Asumir las recomendaciones anteriores son un gran acercamiento a la mejora del metabolismo celular, sin embargo, un diseño de ´plan nutricional que nos indique las porciones, combinaciones y frecuencia de los alimentos es el punto real de equilibrio.

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